
La semana pasada estuvo marcada por rendimientos mixtos en los principales índices bursátiles, impulsados por datos macroeconómicos relevantes, como también por el inicio de la entrega de resultados correspondientes al cuarto trimestre. Adicionalmente, también hizo noticia el proceso iniciado por el Departamento de Justicia contra Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, quien se encuentra bajo acusaciones vinculadas a sobrecostos en la renovación de sus edificios. En otro ámbito, y en algo que está agregando bastante volatilidad en los futuros accionarios estadounidenses, el fin de semana el presidente Donald Trump señalaba la posibilidad de aplicar un arancel adicional a las importaciones de ciertos países europeos que se oponen a sus intereses sobre Groenlandia, devolviendo ciertos temores en un tema que ya estaba quedando atrás.
En lo que se constituyó como una de las principales noticias de la semana, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente al mes de diciembre en Estados Unidos mostró una variación mensual de 0,3%, en línea con las expectativas, manteniendo en 2,7% la variación a 12 meses, también en línea con lo esperado. Por su parte, la medición subyacente, es decir, aquella que excluye elementos más volátiles como alimentos y energía, mostró una sorpresa ligeramente positiva con una variación mensual de 0,2%, por debajo del 0,3% esperado, con lo que la medida anual se mantuvo en 2,6% al cierre de año, por debajo del 2,7% proyectado por los analistas. La cifra es positiva, toda vez que, por el lado subyacente, la inflación no se aleja de la meta del ente rector. Las expectativas del mercado luego de publicarse la noticia no variaron mayormente, con una mayoría bastante relevante apostando a una mantención de tasas en la próxima reunión del 27 y 28 de enero, con una probabilidad asociada que supera el 90%. Al observar las probabilidades para el resto de las reuniones que vienen a futuro, el mercado está descontando un recorte de 25 puntos base para la reunión del mes de junio, de modo que la pausa podría ser algo prolongada.
En noviembre, las ventas minoristas crecen 0,6% en Estados Unidos, por sobre lo anticipado (0,4%) y el dato anterior (-0,1%). Este es su mayor salto en cuatro meses y se debe a un rebote en el sector de automóviles y el gasto asociado a las fiestas. Por otro lado, el PPI (Índice de Precios al Productor) de noviembre baja de 0,6% a 0,2% debido a costos energéticos.
Estos resultados muestran un consumo aún resiliente y menores presiones inflacionarias en el margen tanto para consumidores (medido por el IPC) como para productores (medido por el PPI), lo que contribuye a que se mantengan las expectativas del mercado que la Reserva Federal no realizará cambios en la tasa en la reunión de enero.
Ya ha dado inicio la temporada de publicación de resultados corporativos en Estados Unidos correspondientes al cuarto trimestre de 2025. Del total de 3.106 empresas bajo cobertura, hasta el viernes de la semana pasada 86 de ellas ya han realizado sus reportes. Respecto de los ingresos por ventas, y en comparación con el mismo trimestre del año pasado, a la fecha se tiene un crecimiento del 6,72%, llegando hasta un 6,44% en relación con la utilidad neta. Por su parte, y referente a las expectativas previas que el mercado mantenía para los resultados a ser publicados, en términos de ingresos por ventas la sorpresa generada es positiva y del orden del 0,96%, mientras que, a nivel de utilidades netas, la cifra se eleva hasta 0,56%.
En otro ámbito, una de las bolsas que hizo noticia durante la semana fue la japonesa, donde el índice Nikkei 225 acumuló un alza de algo menor al 4,0%, avance que estaría relacionado con los planes de la primer ministro Sanae Takaichi de disolver el parlamento próximamente con el fin de realizar elecciones anticipadas. El actual gobierno nipón, si bien posee una aprobación cercana al 70%, solo tiene una mayoría estrecha en el Parlamento, lo cual dificulta sacar adelante la ambiciosa agenda política que tiene planificada. La celebración de elecciones anticipadas le permitiría al partido gobernante un eventual incremento en el número de escaños que posee en el parlamento, lo cual haría posible una mayor concreción de su plan de gobierno. En respuesta a lo anterior, los mercados bursátiles japoneses reaccionaban con entusiasmo la primera mitad de la semana.
