
Lo que estaba siendo una semana relativamente tranquila en términos de eventos y cifras económicas volvió a agitarse, luego de que el viernes se diera a conocer la resolución de la Corte Suprema de Estados Unidos indicando que el presidente Donald Trump se excedió en sus atribuciones en materia económica, toda vez que la Ley de “Poderes Económicos de Emergencia Internacional” (IEEPA) no lo autoriza a imponer aranceles. Esta determinación generó movimiento a nivel de mercados, y a la vez abrió cierta incertidumbre, como por ejemplo el hecho de si los montos ya recaudados deben ser reestablecidos o si las autoridades del gobierno estadounidense buscarán otros mecanismos de modo de seguir adelante con su política arancelaria, que es uno de los aspectos clave de la política económica del actual gobierno. La decisión del órgano máximo de la justicia estadounidense guarda relación con los denominados “aranceles recíprocos”, no afectando a los que se han aplicado a sectores más específicos, como el automovilístico. En una conferencia de prensa posterior llevada a cabo por el propio presidente Trump, éste mostró su decepción por la resolución, a la vez que señaló, que cuenta con otras alternativas para imponer aranceles (aunque probablemente esto tome más tiempo) y anunció un nuevo gravamen del 10%, con una duración de 150 días, para sustituir aquellos que han sido anulados el dictamen. Actualmente la situación se encuentra en desarrollo y probablemente seguirá siendo uno de los focos de atención de los mercados estos días, de modo que debemos seguir estando atentos a su evolución.
En el ámbito económico, la semana pasada fueron divulgadas las minutas de la última reunión celebrada por la Reserva Federal en el pasado mes de enero. Las actas revelaron una creciente división interna entre sus miembros, con visiones bastante disímiles respecto de cómo están apreciando el escenario económico y el futuro de la tasa de política monetaria en Estados Unidos. Algunos de los miembros de la Fed se mostraron incluso dispuestos a subir tasas de interés si es que la inflación se mantenía por encima de la meta, sobre todo pensando en que los riesgos asociados a un enfriamiento mayor del mercado laboral se han reducido. No obstante lo anterior, si observamos las probabilidades que el mercado tiene asignadas a los posibles movimientos en la tasa de referencia estadounidense para los próximos meses, hasta el viernes se seguían descontando dos recortes para este año, el primero de los cuales podría producirse en la reunión del mes de junio o julio.
En otro ámbito, el viernes se publicaron dos cifras relevantes en el mismo Estados Unidos. Por una parte, fueron divulgadas cifras preliminares para el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) correspondientes al cuarto trimestre del año 2025, las cuales estuvieron bastante por debajo de las expectativas. De acuerdo con lo reportado por las autoridades respectivas, la economía estadounidense creció en el último trimestre del año pasado a una tasa anualizada del 1,4%, cifra que no solo es muy inferior al 4,4% del trimestre anterior, sino que también no logra satisfacer las expectativas de los analistas que apuntaban a un incremento bastante superior y que estaba cifrado alrededor del 2,8%. Dentro de las razones que estarían explicando la cifra se encuentra una caída en el gasto público bastante más acentuada que lo previsto, lo que se debe al cierre del gobierno federal que afectó a la principal economía del mundo en la última parte de 2025. Adicional a lo anterior, se ha observado una modesta desaceleración en el consumo privado. Si bien la cifra general representa una decepción relevante respecto de las expectativas que se tenían previamente, el hecho de que una de las explicaciones responda a un evento puntual y no recurrente hace menos negativa la lectura del mercado respecto de las expectativas de la economía.
En segundo lugar, fueron publicadas las cifras de los Precios al Gasto en Consumo Personal (PCE), la medida que en su variante subyacente utiliza la Reserva Federal para evaluar el cumplimiento de su meta inflacionaria del 2%. Según lo publicado por las autoridades, el índice subyacente subió en diciembre un 0,4%, acelerándose respecto del 0,2% anterior y ligeramente por encima del 0,3% esperado por los analistas, dejando al acumulado de 12 meses en un 3,0%, aun por encima de la meta del 2,0% establecida por la Reserva Federal.
Para terminar, y dando continuidad con nuestra revisión del avance de la temporada de resultados corporativos en Estados Unidos correspondientes al cuarto trimestre de 2025, tenemos que, de un total de 3.099 empresas bajo cobertura, hasta el viernes de la semana pasada 1.617 de ellas ya han realizado su reporte. Con esta información se puede observar que, respecto de ingresos por ventas, las empresas han reportado un crecimiento del 8,31%, y un crecimiento de 7,82% en relación con la utilidad neta por acción. En cuanto a las expectativas que el mercado tenía de manera previa a los resultados oficiales, los ingresos por ventas y las utilidades han excedido las expectativas por 1,91% y 3,16% respectivamente.
