
Tras las celebraciones de fin de año, este es un buen momento para mirar hacia atrás y repasar cómo se movieron los mercados durante el año 2025. Si un individuo hubiese estado desconectado de la contingencia diaria, y solamente revisa el estado de su cartera de inversiones a fin de año, estaría gratamente sorprendido viendo alzas en las bolsas de doble dígito en Estados Unidos, Europa, Japón y mercados emergentes y una percepción del riesgo, que al menos observada desde el punto de vista del índice VIX1 bajó desde 17,35 al cierre de 2024 hasta al cierre de 2025, lo que pareciera indicar el transcurso de un año muy tranquilo.
COMPORTAMIENTO INDICADORES AÑO 2025
Elaboración propia en base a cifras oficiales / Índices bursátiles en monedas locales
Sin embargo, al hacer un repaso de los eventos que ocurrieron mes a mes, y las reacciones respectivas de los mercados, que fue un año bastante particular y que en algunos momentos tuvo alta volatilidad. Es así como a un año que ya tenía bastante incertidumbre ligada a la convergencia de la inflación hacia la meta, la fortaleza del crecimiento económico y las consecuentes posibles reacciones por parte los bancos centrales respectivos, nos hemos visto expuesto a hechos como:
Un tema que acaparó los titulares durante este fin de semana fue que Estados Unidos puso en marcha una operación que dio como resultado la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro, quien se encuentra acusado, entre otras cosas, de delitos relacionados a narcotráfico, y que enfrentará a la justicia estadounidense estos días. El proceso podría tomar un tiempo relativamente prolongado, quedando sobre la mesa cómo se irán desarrollando los próximos eventos y una eventual transición hacia un nuevo gobierno. La reacción inicial de los mercados estuvo marcada por una búsqueda de refugio (“flight-to-quality”), lo que impulsó el oro y la plata. El cobre también subió, favorecido por su rol estratégico en la industria de defensa ante expectativas de mayor demanda.
Al finalizar la semana pasada, el Banco Central publicó el Índice Mensual de Actividad Económica (IMACEC) para el mes de noviembre, el cual creció un 1,2% en comparación con el mismo mes del año 2024, por debajo de lo esperado por el mercado y el mes previo (2,2%).
El resultado se explicó principalmente por el crecimiento de los servicios (1,9%) y el comercio (5,5%), lo que fue en parte compensado por la menor producción de la minería (-2,6%) y del resto de bienes (-1,3%). Cabe destacar que este mes registró la misma cantidad de días hábiles que noviembre de 2024.
En términos desestacionalizados, la actividad disminuyó 0,6% con respecto del mes anterior y aumentó 1,2% en 12 meses, lo cual fue determinado por los sectores de servicios (-0,6% mensual) y minería (-1,5%).
Por su parte, el Imacec no minero presentó un crecimiento anual de 1,7%, mientras que en términos desestacionalizados cayó 0,5% respecto del mes anterior y 1,6% en doce meses.
Se destaca que se crearon sólo 15 mil nuevos empleos respecto al trimestre móvil anterior, mientras que la creación anual fue de 116 mil, por debajo de los 137 mil obtenidos en el trimestre móvil previo. Por su parte, las personas ocupadas aumentaron 1,2% en 12 meses, la expansión fue incidida, principalmente, por los sectores de servicios administrativos y de apoyo (31,0%), transporte (5,5%) e información y comunicaciones (13,6%). En tanto que, por categoría ocupacional, el alza se observó en personas asalariadas informales (6,2%) y trabajadoras por cuenta propia (1,1%).
Por último, la tasa de ocupación informal fue 26,6%, decreciendo 0,3 pp. en 12 meses y los ocupados informales no tuvieron variación respecto al mismo periodo del año anterior.}

1) El índice VIX, conocido como el “índice del miedo”, mide la volatilidad esperada del mercado de acciones en Estados Unidos durante los próximos 30 días, basada en las opciones del S&P 500. En términos simples, refleja cuánta incertidumbre perciben los inversionistas: cuando el VIX sube, significa que se espera mayor volatilidad, generalmente porque los mercados están cayendo o se anticipan caídas; cuando baja, indica que se anticipa calma, estabilidad y baja volatilidad. No predice la dirección exacta de los precios, sino el nivel de riesgo percibido