
Nuevamente la volatilidad se hizo presente en los mercados durante la semana pasada, período en el cual, si bien las transacciones estuvieron acotadas a menos sesiones producto de las celebraciones de Semana Santa, las novedades procedentes del conflicto que se desarrolla en Medio Oriente siguieron dejándose sentir sobre las valorizaciones de los activos financieros. Es así como luego de un inicio de semana bastante prometedor, en donde las informaciones apuntaban a un posible acuerdo para poner fin al conflicto, noticias menos favorables con el correr de los días devolvían la preocupación. Pese a ello, los mercados bursátiles estadounidenses lograban cerrar con cifras positivas en la medición semanal.
Durante el fin de semana, los inversionistas observaban con cierta preocupación el nuevo ultimátum anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respecto que en caso de que no se abriera el estratégico estrecho de Ormuz antes del martes 7 de abril a las 20:00, realizaría un ataque a gran escala sobre Irán. Luego de esto se producían declaraciones contradictorias entre ambas partes, con la posibilidad de una propuesta de cese al fuego realizada por mediadores, de modo que deberemos estar especialmente atentos a la posibilidad de alcanzar – o no- un acuerdo a comienzos de esta semana por los efectos que podrían generarse.
El viernes pasado se dio a conocer el set de cifras referentes al mercado laboral en Estados Unidos correspondientes al mes de marzo, donde se muestra una creación de 178.000 empleos no agrícolas, cifra bastante superior a las expectativas que apuntaban a un incremento de 65.000. Como ocurre habitualmente, las cifras de los meses anteriores fueron corregidas, en donde las correspondientes al mes de enero fueron revisadas al alza en 34.000 (desde 126.000 hasta 160.000) mientras que las de febrero a la baja en 41.000 (desde -92.000 hasta -133.000). Respecto de la tasa de desempleo, esta baja de 4,4% a 4,3% resultó ser una sorpresa positiva, toda vez que el mercado proyectaba una mantención en el 4,4%. Si bien las cifras son favorables, sorprende lo volátil que se ha transformado este reporte, con datos que sorprenden en una u otra dirección constantemente en los últimos meses. Teniendo lo anterior en consideración, eso sí, se sigue observando un mercado que, aun cuando registra cierta desaceleración, se mantiene resiliente, aunque será necesario seguir observando los próximos reportes como para poder volver a apreciar una tendencia algo más clara en la variación de los puestos de empleo estadounidenses.
Al cierre de la semana las expectativas del mercado respecto de las próximas reuniones de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos continúan indicando que actualmente se descuenta una mantención de la tasa de interés en su nivel actual, entre 3,50% y 3,75%, durante todo lo que resta de 2026, para recién observar un recorte de 25 puntos base en septiembre de 2027. No obstante, dada la incertidumbre del escenario actual, estas proyecciones se encuentran en constante cambio.
Finalmente, y con una temporada de publicación de resultados trimestrales corporativos en Estados Unidos para el último trimestre de 2025 ya muy avanzada, podemos realizar ya un último balance de éste, el cual es positivo. De un total de 3.095 empresas bajo cobertura, hasta la semana pasada, 2.913 de ellas han realizado su reporte. Respecto de ingresos por ventas, existe un crecimiento del 8,68%, llegando hasta un 7,25% en relación con la utilidad neta. Por su parte, y comparado con las expectativas previas que mantenía el mercado, la sorpresa también genera un balance positivo, toda vez que en términos de ingresos por venta los resultados efectivos son en un 1,85% superiores a las proyecciones, cifra que se eleva hasta un 2,6% respecto de la utilidad neta.
La semana pasada, el Banco Central dio a conocer el Índice Mensual de Actividad Económica (IMACEC) del mes de marzo, el cual cae -0,3% en 12 meses, muy por debajo de lo esperado (+1,5%) y por sobre el mes previo (-0,5%). El resultado del Imacec se explicó por la caída de la producción de bienes (-3,7% anual), asociada a una menor actividad en pesca y fruticultura. Esto fue en parte compensado por el desempeño de los servicios (+1,6%). Cabe destacar que este mes registró la misma cantidad de días hábiles que febrero de 2025.
En términos desestacionalizados, la actividad en doce meses y disminuye -0,3% respecto del mes precedente debido al sector de comercio (-2,3% mensual) e industria (-0,8%). Por su parte, el Imacec no minero bajó -0,3% en doce meses, mientras que en términos desestacionalizados, aumentó +0,6%.
Estas cifras refuerzan la debilidad de la actividad y sugieren un inicio de año más lento de lo anticipado. Luego de la publicación de este dato, el mercado ve que el crecimiento del PIB para este año estaría en torno al 2%.
