
La semana pasada fue más estable para los mercados, con leves alzas en las bolsas de Estados Unidos y una agenda económica algo más acotada, pero con publicaciones de alta relevancia. La atención estuvo puesta en el dato de inflación en Estados Unidos, que ayudó a moderar las expectativas sobre nuevas alzas en la tasa de política monetaria por parte de la Reserva Federal. A ello se sumó la atención sobre las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, cuyos avances se han paralizado, manteniendo la incertidumbre y presión sobre el precio del petróleo.
La incertidumbre en Medio Oriente sigue siendo un factor relevante para los mercados. Si bien se mantiene la expectativa de que el conflicto logre encauzarse de mejor manera hacia una solución más estable, la falta de avances concretos sigue presionando el precio del petróleo, lo que ha llevado al Brent a ubicarse por encima de los US$80 por barril.
En los últimos días, nuevamente hubo noticias contradictorias entre las autoridades estadounidenses e iraníes, lo que ha reforzado la percepción de incertidumbre en torno al conflicto. Estas constantes idas y venidas siguen generando inquietud entre los inversionistas, ya que podrían traducirse en mayor volatilidad en los precios de la energía y afectar las expectativas de inflación a nivel global.
En Estados Unidos, la inflación de julio fue el dato más relevante de la semana. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 0,1% mensual y de 3,4% en doce meses, moderándose respecto del 3,5% anual observado en junio. Por su parte, la inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles como energía y alimentos, mostró un incremento de 0,2% mensual y de 2,5% anual, también por debajo del 2,6% registrado el mes anterior.
Estos datos fueron bien recibidos por el mercado, ya que reducen la presión sobre la Reserva Federal para volver a subir la tasa de interés en el corto plazo.
En Estados Unidos, el Índice de Precios al Productor (IPP) no presentó variación durante julio (0% mensual), estando por debajo del 0,2% esperado, mientras que su variación anual se ubicó en 4,7%, por debajo del 4,9% estimado. En tanto, el componente subyacente avanzó 0,2% mensual, por debajo del 0,3% esperado por el mercado, y registró una variación de 4,2% a doce meses.
A esto se sumó la publicación de las ventas minoristas de julio, que cayeron 0,6% mensual, sorprendiendo negativamente al mercado, que esperaba un aumento de 0,1%. La caída se explicó principalmente por menores ventas en el comercio electrónico y en distribuidores de vehículos, que más que compensaron el aumento observado en vestuario y restaurantes.
De este modo, el IPP muestra menores presiones de costos para las empresas, mientras que las ventas minoristas apuntan a una moderación del consumo. En conjunto, estos datos refuerzan la expectativa del mercado de que la Reserva Federal mantenga la tasa de política monetaria sin cambios en el corto plazo.
Con este escenario, el mercado reforzó la expectativa de que la Reserva Federal mantendría la tasa de interés sin cambios en su reunión de septiembre, que se encuentra agendada para los días 15 y 16. Al cierre del viernes de la semana pasada, ese escenario se mantenía como el más probable, con cerca de un 70% de probabilidad.
Por su parte, para la reunión de octubre, las expectativas también se moderaban, con los inversionistas divididos entre una mantención y un alza de 25 puntos porcentuales. Sin embargo, aún resta un mes completo de cifras económicas y de desarrollos en Medio Oriente, eventos que podrían seguir ayudando a los inversionistas a configurar un escenario algo más claro para la senda que pueda seguir la tasa de política monetaria en la principal economía del mundo.
Respecto de los resultados trimestrales corporativos en Estados Unidos, estos han ido progresando en base a la agenda de reportes, encontrándose en una etapa ya bastante avanzada. En base a un total de 3.115 compañías bajo cobertura, hasta el viernes de la semana pasada 2.681 de ellas ya habían realizado su reporte, con un balance que sigue siendo muy positivo. En términos de crecimiento respecto del mismo trimestre del año anterior, en ingresos por ventas se muestra un avance del 14,91%, el que se eleva hasta 45,30% al hablar de utilidades netas. Por el lado de las sorpresas, esto es, la diferencia entre los resultados reales y las expectativas previas que los analistas tenían para estos se tiene que, en términos de ventas, los reportes efectivos superan en un 3,71% a las proyecciones previas, cifra que llega hasta un 24,86% en utilidades netas.
El miércoles de la semana pasada, el Banco Central de Chile publicó los resultados de la Encuesta de Operadores Financieros (EOF) posterior a la reunión de política monetaria de julio. Los resultados muestran un leve aumento en las expectativas de inflación a 12 meses, desde 3,1% a 3,2%. Sin embargo, las expectativas a dos años se mantuvieron en 3%, en línea con la meta del Banco Central.
Con este escenario, el mercado sigue esperando que la tasa de política monetaria se mantenga en 4,5% durante los próximos dos años. Esto refleja una visión de inflación más controlada en el mediano plazo, pero todavía con cautela en el corto plazo. Por su parte, las proyecciones para el tipo de cambio continúan apuntando a una apreciación del peso chileno frente al dólar durante el mes.
Este martes, el Banco Central de Chile publicó las cifras de las cuentas nacionales correspondientes al segundo trimestre de 2026. En ellas se observa que el Producto Interno Bruto (PIB) registró una contracción de 0,2% en términos anuales durante el período, cifra que representa una menor caída respecto al primer trimestre, cuya variación fue revisada desde -0,5% a -0,3%. No obstante, en términos desestacionalizados, la actividad económica no presentó variación respecto del trimestre anterior.
Desde la perspectiva del gasto, el resultado estuvo explicado principalmente por la caída de las exportaciones netas y la desacumulación de existencias. Estos factores fueron parcialmente compensados por una demanda interna que mostró un avance acotado, respaldada por el crecimiento del consumo de los hogares y del gobierno. En particular, el consumo de los hogares creció 1,2% anual, impulsado principalmente por un mayor gasto en servicios.
Desde la perspectiva del origen, la contracción de la actividad se explicó principalmente por la caída de la minería y la debilidad de la construcción. En contraste, los servicios personales y el comercio continuaron mostrando un desempeño favorable durante el trimestre.

1)Los PMI, o Índice de Gestores de Compras (por su sigla en inglés: Purchasing Managers Index), son indicadores que muestran cómo le está yendo a una economía o a un sector en particular, como la manufactura o los servicios. Cuando el PMI está por encima de 50, significa que el sector está creciendo; cuando está por debajo de 50, indica que está en contracción. Los PMI son útiles porque permiten anticipar cómo le podría ir a una economía en el futuro, ya que reflejan las decisiones y la confianza de los gerentes de compras en sus negocios.