
La semana pasada estuvo marcada por niveles de volatilidad más acotados en comparación con periodos anteriores, lo que se tradujo en retornos mayoritariamente positivos en los principales índices accionarios. En términos generales, los datos económicos pasaron a segundo plano, mientras que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y los resultados de empresas marcaron la pauta.
En Medio Oriente, el conflicto volvió a captar atención por señales de avances en las conversaciones. A comienzos de la semana, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entregó un nuevo ultimátum para acelerar el cierre de un acuerdo, advirtiendo que, de no concretarse, podrían reanudarse las acciones militares. Posteriormente, el miércoles, señaló que las conversaciones de paz entre Washington y Teherán se encontraban en una etapa avanzada, lo que fue bien recibido por los mercados. Hacia el cierre de la semana, el secretario de Estado, Marco Rubio, reforzó ese optimismo al indicar que podrían conocerse noticias positivas en el corto plazo, luego de una conversación entre el mandatario estadounidense y líderes israelíes; en este contexto, se comenzó a delinear un eventual acuerdo que contemplaría una extensión de 60 días del alto al fuego, el desbloqueo del Estrecho de ormuz y la posibilidad de que Irán retome sus exportaciones de petróleo, entre otras cosas. No obstante, horas más tarde, el propio Trump moderó esas expectativas al señalar que no existe urgencia para concretar el acuerdo, añadiendo que las restricciones a buques iraníes se mantendrán hasta que el pacto sea efectivamente alcanzado, certificado y firmado. En este escenario, resulta clave mantenerse atentos a la evolución del conflicto, dado su potencial impacto en los mercados y en las perspectivas económicas globales.
La semana pasada se publicaron las minutas de la última reunión de la Reserva Federal, en la que se decidió mantener la tasa de interés sin cambios. Sin embargo, el documento dejó ver posturas divergentes al interior del organismo y un tono de mayor cautela: varios miembros habrían preferido eliminar señales de posibles bajas de tasas en el corto plazo, reflejando una visión más prudente frente al escenario actual.
En particular, persiste la preocupación por las presiones inflacionarias asociadas al conflicto en Medio Oriente, especialmente por el alza en los precios de la energía y otros costos, lo que podría dificultar la convergencia de la inflación a niveles más normales. En este contexto, la Fed advirtió que, si la inflación se mantiene elevada por más tiempo, podría ser necesario mantener condiciones financieras restrictivas o incluso subir nuevamente las tasas para controlarla.
En el caso de Estados Unidos, el PMI Manufacturero subió a 55,3 puntos, por sobre lo esperado (53,8), alcanzando su mayor nivel desde 2022. Esto se debe en parte a la acumulación preventiva de inventarios, en un contexto de mayores riesgos logísticos y alza en costos de insumos asociados al conflicto en Medio Oriente. Por su parte, el PMI de Servicios cayó a 50,9 puntos, por debajo del mes previo (51) y las expectativas (51,1), manteniéndose en terreno expansivo. Esto refleja una demanda más débil, una caída en las exportaciones y deterioro del empleo, con costos y precios aún al alza.
Con respecto a la Zona Euro, el PMI manufacturero bajó a 51,4 puntos, por debajo del mes previo (52,2) y de lo esperado (51,8), afectado por una caída en nuevos pedidos tras diluirse el impulso transitorio asociado a la acumulación preventiva de inventarios por el conflicto en Medio Oriente.
Por su parte, el PMI de Servicios cayó a 46,4 puntos, por debajo del mes previo (47,6) y de lo esperado (47,7), marcando su mayor contracción desde 2021. La caída refleja menor actividad, debilidad en la demanda externa y caída en empleo por primera vez en varios años. En paralelo, persisten elevadas presiones de costos vinculadas a disrupciones por el contexto geopolítico.
Con respecto a la temporada de resultados corporativos del primer trimestre, Nvidia, empresa con mayor capitalización de mercado en el mundo e integrante del grupo popularmente conocido como “las Siete Magníficas”, dio a conocer sus cifras correspondientes al primer trimestre. La compañía reportó resultados superiores a los esperados, tanto en ingresos por ventas como en utilidades por acción. Sin embargo, sus proyecciones no lograron convencer a los inversionistas, siendo una de ellas un incremento importante en ingresos para el trimestre en curso, donde la empresa espera cerca de 91.000 millones de dólares cuando los analistas estiman cerca de 87.000 millones.
Para finalizar, actualizamos nuestro seguimiento al avance de la temporada de reportes corporativos en Estados Unidos correspondientes al primer trimestre de 2026, la cual sigue presentando un balance favorable. De un total de 3.099 empresas bajo cobertura, y hasta el día viernes de la semana pasada, 2.842 de ellas ya habían presentado su reporte, y con la información entregada hasta la fecha, respecto de ingresos por ventas, se observa un crecimiento del 10,42%, mientras que la utilidad neta registra un avance de 22,12%. En cuanto a las expectativas que el mercado tenía de forma previa a los resultados oficiales, en términos de ingresos por ventas la sorpresa es positiva y del orden del 2,12%, mientras que, a nivel de utilidades netas, la cifra llega al 12,47%.

1) Los PMI, o Índice de Gestores de Compras son indicadores que muestran cómo le está yendo a una economía o a un sector en particular, como la manufactura o los servicios. Cuando el PMI está por encima de 50, significa que el sector está creciendo; cuando está por debajo de 50, indica que está en contracción. Los PMI son útiles porque permiten anticipar cómo le podría ir a una economía en el futuro, ya que reflejan las decisiones y la confianza de los gerentes de compras en sus negocios