
La semana pasada estuvo marcada por un aumento en las tensiones entre Estados Unidos e Irán, el alza en el precio del petróleo, la volatilidad en las tasas de los bonos del Tesoro de la principal economía del mundo debido a dudas sobre su situación fiscal y la divulgación de las actas de la última reunión de la Reserva Federal. Estos factores generaron mayor incertidumbre en los mercados, provocando alzas en las tasas de largo plazo y bajas en los mercados bursátiles internacionales, principalmente en Estados Unidos.
Las tensiones entre Estados Unidos e Irán aumentaron ante la falta de avances en las negociaciones para alcanzar un acuerdo. Mientras Washington exige que Irán abandone su programa nuclear y garantice la libre navegación por el estrecho de Ormuz, Teherán condiciona cualquier acuerdo al levantamiento de sanciones y restricciones económicas. En este contexto, Estados Unidos anunció nuevas medidas de presión económica sobre Irán. La situación elevó la preocupación por posibles interrupciones en el suministro de petróleo, impulsando su precio hasta US$88,8 por barril en el caso del WTI y por sobre US$92 en el Brent. Esto aumentó la incertidumbre sobre la inflación y sobre futuras decisiones de tasa de política monetaria en Estados Unidos.
Durante la semana fueron divulgadas las minutas de la última reunión de la Reserva Federal, la cual fue realizada el 28 y 29 de julio y mantuvo la tasa de referencia entre 3,50% y 3,75%. Las minutas mostraron que sus autoridades siguen preocupadas por la inflación, debido a que continúa por encima de la meta del 2% y persisten riesgos asociados a los aranceles, los mayores costos energéticos y las disrupciones derivadas del conflicto en Medio Oriente. Varios participantes señalaron que podría ser necesario volver a subir las tasas si la inflación no muestra una moderación sostenida, mientras que la mayoría optó por esperar nuevos datos antes de tomar una decisión.
Adicionalmente, se discutió la posibilidad de reducir de ocho a seis las reuniones anuales de la Fed, con el objetivo de acumular más información entre encuentros y dedicar más tiempo al análisis estratégico, aunque no se adoptó una decisión. Lo anterior es consistente con el tono que ha adoptado la Reserva Federal bajo el liderazgo de Kevin Warsh, entregando menos señales sobre los futuros movimientos de tasas de interés.
Esto aumentó la incertidumbre sobre los próximos pasos de la Reserva Federal, lo que llevó a un aumento en las tasas de interés de los bonos del gobierno estadounidense, especialmente en los plazos más largos.
El Tesoro de Estados Unidos anunció mayores compras de bonos de largo plazo para intentar contener el aumento de las tasas de interés, pasando desde US$2.000 millones hasta al menos US$4.000 millones en recompras de bonos con vencimientos entre 10 y 30 años.
Aunque la medida tuvo un efecto positivo inicial, las tasas volvieron a subir debido a las preocupaciones por el elevado déficit fiscal del país. De este modo, la tasa del bono a 30 años volvió a 5,26% y la del bono a 10 años se acercó a 4,7%.
Este es un tema que seguiremos monitoreando, ya que tasas de interés más altas podrían tener efectos negativos sobre la economía y los mercados financieros.
La temporada de resultados trimestrales en Estados Unidos ya se encuentra en una etapa avanzada. En base a un total de 3.121 compañías bajo cobertura, hasta el viernes de la semana pasada 2.876 de ellas ya habían realizado su reporte, con un balance que sigue siendo muy positivo. En términos de crecimiento respecto del mismo trimestre del año anterior, en ingresos por ventas se muestra un avance del 14,4%, el que se eleva hasta 44,93% al hablar de utilidades netas. Por el lado de las sorpresas, esto es, la diferencia entre los resultados reales y las expectativas previas que los analistas tenían para estos se tiene que, en términos de ventas, los reportes efectivos superan en un 3,68% a las proyecciones previas, cifra que llega hasta un 24,84% en utilidades netas.

1) Los PMI, o Índice de Gestores de Compras (por su sigla en inglés: Purchasing Managers Index), son indicadores que muestran cómo le está yendo a una economía o a un sector en particular, como la manufactura o los servicios. Cuando el PMI está por encima de 50, significa que el sector está creciendo; cuando está por debajo de 50, indica que está en contracción. Los PMI son útiles porque permiten anticipar cómo le podría ir a una economía en el futuro, ya que reflejan las decisiones y la confianza de los gerentes de compras en sus negocios.